El teatro en Canarias: escena bajo las estrellas
Las Islas Canarias ocupan una posición singular en el mapa teatral español, determinada por su insularidad, su lejanía geográfica y su condición de encrucijada entre Europa, África y América.
La tradición teatral canaria se remonta a la época de la conquista. Bartolomé Cairasco de Figueroa, nacido en Las Palmas en 1538, es considerado uno de los padres de la literatura canaria y escribió obras dramáticas. La distancia geográfica propició el desarrollo de un teatro aficionado de notable vitalidad durante los siglos XVIII y XIX.
El Teatro Pérez Galdós de Las Palmas y el Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife son los dos grandes coliseos del archipiélago, complementados por el Auditorio Alfredo Kraus y el Auditorio de Tenerife Adán Martín. Compañías como Delirium Teatro, Aulaga Teatro y Réplika Teatro han desarrollado trabajos de calidad reconocidos en el circuito nacional.
Un rasgo distintivo del teatro canario es su vocación de puente cultural entre Europa, África y América Latina. El teatro de calle tiene una presencia significativa, favorecida por un clima que permite representaciones al aire libre durante la mayor parte del año. Los carnavales de Santa Cruz y Las Palmas incorporan elementos teatrales de gran vistosidad. El principal desafío sigue siendo la superación de los condicionantes derivados de la insularidad y la lejanía.
